TODOS CONTRA EL SARAMPIÓN
Tras la alerta establecida por la Organización Panamericana de la Salud en mayo de 2017 sobre las implicaciones de los brotes de sarampión y rubéola en Europa, se estipuló la necesidad de adelantar acciones para proteger a la población de estas patologías que son prevenibles.

Sobre el sarampión

Es una enfermedad altamente contagiosa, causada por un virus que se desarrolla en el ser humano y que se transmite por la inhalación de secreciones expulsadas cuando una persona contagiada habla, tose o estornuda.

Los síntomas aparecen generalmente en dos etapas: en la primera –entre el primer y tercer día–, la mayor parte de las personas presenta fiebre, tos, nariz que moquea (moco transparente) y enrojecimiento y ardor en los ojos. Al observar la boca de un enfermo se pueden identificar manchas blancas, llamadas manchas de Koplik, que se encuentran dentro de las mejillas y pueden semejar granos de sal en un fondo rojo.
La segunda etapa se inicia entre el tercer y séptimo día. Se caracteriza por erupciones rojizas en el rostro, que posteriormente se extienden por el resto del cuerpo, en forma descendente.

Esta es una enfermedad prevenible mediante la vacunación. No existe otra opción diferente a la vacuna triple viral (sarampión, rubéola, paperas) o a la vacuna bivalente (sarampión, rubéola).

De acuerdo con el esquema nacional de vacunación, esta vacuna se debe aplicar a todos los menores que cumplan 12 meses, y el refuerzo debe hacerse cuando el menor tenga 5 años.















 
Fuente: Ministerio de Salud Colombia